Equipo de conducción:
***Ana Lucía Rodríguez (Directora);
***Mercedes Labanca (vicedirectora Nivel Inicial);
***Francisco Enrique Goldberg y Mariana Andrea Montanari Macaroni (vicedirectores de Nivel Primario);
***María Laura Doberti (vicedirectora Nivel Secundario)
El Día Internacional de los Pueblos Indígenas se celebra cada 9 de agosto y es una ocasión para reflexionar sobre la relevancia histórica y cultural de los pueblos indígenas y sus contribuciones para el fortalecimiento del proceso de integración en el MERCOSUR. Asimismo, esta fecha es para reflexionar acerca de la particular situación que atraviesan los pueblos indígenas y la necesidad de que se adopten medidas para la protección y promoción de sus derechos.
El Día Internacional de los Pueblos Indígenas fue establecido en 1994 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, durante el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo, para celebrarse anualmente el 9 de agosto. Esa fecha conmemora la realización de la primera reunión del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías de la ONU que tuvo lugar en 1982.
Los pueblos indígenas se encuentran entre las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables del mundo, y la pandemia del COVID-19 los afectó de manera desproporcionada, situándolos en un contexto de particular exclusión y marginalidad.
En 1989, el Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo estableció el Día Mundial de la Población, con el objetivo de centrar la atención en la urgencia e importancia de las cuestiones relativas a los problemas demográficos.
La fecha fue establecida en 1963 por decreto de la Presidencia de la Nación en memoria del fallecimiento del Dr. Hugh Hammond Bennet, investigador estadounidense que trabajó constantemente en busca de la preservación de la integridad del recurso natural suelo, cuya importancia es vital para la producción agropecuaria.
En nuestro país, el 75 por ciento del territorio está sujeto a procesos erosivos causados por las actividades agrícolas, ganaderas y forestales. La desertificación es el resultado de fenómenos naturales que pueden agruparse en tres grandes categorías: la deforestación, el uso desequilibrado del suelo y el mal uso de la mecanización. A medida que aumenta la degradación de las tierras, también se degrada la calidad de vida de quienes la habitan.